Pollo adobado al horno

IMG_1043Una receta que probé el otro día con pocas ganas de cocinar pero que quedó bastante buena. Decidí repetirla currándomela un poco más y publicarla. Lamentablemente no tiene final feliz. Luego explico por qué.

 

 

Ingredientes:IMG_1016

  • 1/4 de pollo
  • 1/2 copa de brandy
  • 2 dientes de ajo
  • Comino
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 3 o 4 clavos de olor
  • 1 patata

 

Ya que vamos a adobar, vamos a hacerlo bien. Vamos a tener el pollo en adobo 24 horas.

En un bol, juntáis todos los ingredientes para el adobo, picando previamente el diente de ajo y añadís el cuarto de pollo (a mí me gusta más el muslo, pero una pechuga también podría ir bien) haciendo que se impregne bien de la mezcla. Y a la nevera.

IMG_1024Cada cierto tiempo (en mi caso, cada vez que me acordaba o abría la nevera para coger algo) le dais la vuelta al pollo. Que vaya pillando el adobo por las dos caras.

Pasadas las 24 horas, cogéis una bandeja para el horno y le añadís un chorrito de aceite. Chascais la patata y añadís el pollo con el adobo.

Incorporamos un par de vasos de agua.

IMG_1032Y al horno precalentado a 200ºC. Más o menos 2 horas.

Si cuando hayáis sacado el pollo y las patatas, el caldo no se ha reducido lo suficiente, lo podéis dejar un rato más en el horno, hasta que quede la textura que os guste.

Y emplatamos.

El otro día vi en canal cocina una manera rápida de hacer crujiente de jamón. Normalmente, yo ponía las lonchas en la rejilla del horno y, a temperatura mínima, lo tenía allí unas cuantas horas hasta que había soltado toda la grasa. Y es un coñazo.

Cojéis un plato llano y le ponéis un par de papeles absorventes, las lonchas de jamón encima y otro par de papeles absorventes. Encima otro plato que haga de peso. Al microondas, a tope, dos minutos. Mano de santo, oiga.

IMG_1039Yo lo emplato para que quede una foto cuqui, pero la realidad es que lo que veis en la foto final será lo que me coma al día siguiente en el curro. Así que, tal como le hago la foto se va a un tupper.

Últimamente me está dando por lo ecológico, lo natural y lo sano. Que está muy de moda y yo soy un fashion victim. Así que era eso o hacerme hipster. La elección estaba clara. La cuestión es que me parece mucho más higiénico y saludable meter la comida en tuppers de vidrio antes que en tuppers de plástico, por muy preparados para el microondas que estén.

Los guardo sin la tapa unos encima de otros para que ocupen menos. El problema es que a veces quedan encajados. Tan encajados, que cuando intentas coger uno has de respirar hondo y contar hasta diez para no liarte a martillazos.

Total, que a veces se rompen o se rajan. Y eso es lo que me pasó el día del pollo. Que saltaron un par de esquirlas de vidrio justo al lado del pollo emplatado. Pude localizar una, pero el resto tenían mucha pinta de haber pasado a formar parte de la receta.

Así que, a pesar de la pintaza que tenía, fue directamente a la basura.

Como decía al principio, no fue un final feliz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s